Las impresiones de Riso se han hecho populares en la edición fanzines y la prensa de tiradas cortas y se utiliza cada vez más a menudo en el ámbito de la edición de arte seriado. Viene a ser como una versión mecanizada y, por tanto, más rápida de serigrafía, aunque el parecido con aquella es significativo porque imprime por capas de color separadas; no puede imprimir varios colores a la vez, aunque hay algunas máquinas con dos tambores que permiten imprimir dos colores separados uno tras otro, aunque el principio de impresión es el mismo.

Risograph es una especie de copiadora que posee en la parte superior de la máquina una mesa de escáner donde puede colocar su original. Las máquinas más modernas también pueden procesar archivos digitales como una impresora normal. Pero a partir de ahí, la máquina imprimirá todos los colores separados, al igual que la serigrafía.

Dentro de la máquina hay un ‘tambor’, que es un cilindro lleno de un color de tinta y está cubierto con una pantalla de metal llena de pequeños agujeros. Cuando comienza a imprimir, la máquina crea un patrón (master), una lámina que cubrirá la pantalla del tamborEl master es una plantilla y funciona igual que una pantalla de seda. Esto permitirá que la tinta pase por donde debería y cortará la tinta donde no desea que pase la tinta. El resto es simple; el tambor girará y el papel pasará por él y, donde el master lo permita, la tinta se ‘estampará’ en el papel dejando como resultado una primera impresión. Si se desean imprimir más colores, se debe repetir este proceso con diferentes tambores, construir su master e imprimir capa por capa.

Algunas ediciones en duplicadora RISO pueden contener colores saturados que las hace parecer fáciles de elaborar, sin embargo las apariencias pueden ser engañosas ya que, la impresión (duplicación) de Risograph es una técnica difícil de dominar ya que su naturaleza lleva implícito cierto grado de impredecibilidad. Para crear la impresión perfecta, es preciso encontrar el equilibrio entre el diseño y la forma en la que se verá mejor el resultado de la impresión, y saber que el resultado final siempre será un poco diferente de lo planeado.

No hay que olvidar que, si bien puede tener bastantes elementos a su favor, también puede tener algunas limitaciones. Por ejemplo, supone una gran ventaja que se pueda jugar con los tonos de color y se pueda imprimir un color en todos los tonos al mismo tiempo, lo que significa que es posible mezclar colores y obtener los matices correctos. Por supuesto, esto también se puede lograr con la impresión offset, pero eso es demasiado caro y no vale la pena trabajar con pequeñas cantidades. Sin embargo, hay muchos límites que, si no son considerados, pueden causar grandes problemas en las copias. Como medida general, siempre se debe hacer un esfuerzo extra para mejorar la calidad de los archivos y su configuración, aunque lleve más tiempo. Por ejemplo, es importante, agregar trazos para atrapar los distintos elementos del dibujo y mejorar el registro, limpiar los dibujos escaneados, tener en cuenta las limitaciones del proceso y administrar expectativas.

Hay muchos artistas a los que les gusta la impresión en RISO precisamente por la irregularidad de las texturas y cómo los colores se superponen entre sí, a veces con pequeñas desalineaciones que hacen que parezcan más hechos a mano a pesar de la intervención de una máquina. Para trabajar con el taller de impresión es suficiente hacer el dibujo, escanearlo y luego enviar el archivo a Photoshop, donde se separan las capas (CMYK) para la impresión con instrucciones de color y papel a utilizar y finalmente enviarlo al impresor. Si se cuenta con los profesionales adecuados para hacer las impresiones el artista solo tendrá que concentrarse en el diseño de la obra.

A la hora de afrontar el trabajo de diseño, se puede diseñar directamente en un número determinado de colores que puede oscilar entre 2 y tantos otros como queramos, teniendo en cuenta las limitaciones de la técnica y la destreza del impresor. La mayoría de los talleres con una máquina Riso tienen una cantidad limitada de colores, así que lo primero es verificar cuáles se pueden usar. El segundo paso será enviar la primera capa de color a la máquina en blanco y negro donde el negro equivale 100% de color y los grises solo dan diferentes intensidades del mismo. Por último, al igual que con la serigrafía, la tinta Riso tiene que secarse, así que después de dejar secar todas las impresiones se repite el proceso, lo cual implica la elaboración de un nuevo master con cada color.

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